En el aeropuerto, unos centímetros pueden marcar la diferencia entre subir la maleta a cabina y tener que facturarla en la puerta. No existe una medida universal para el equipaje de mano: la compañía, la tarifa, la clase y, a veces, el avión determinan lo que puedes llevar.
Empieza por tu reserva
Consulta las condiciones de equipaje de tu billete, no solo la información general de la web de la aerolínea. Comprueba cuántos bultos están incluidos, sus medidas máximas, el posible límite de peso y la diferencia entre un pequeño artículo personal para colocar bajo el asiento y una maleta de cabina. Algunas tarifas básicas solo incluyen el primero.
Mide la maleta tal y como viaja
Las ruedas, las asas y cualquier parte que sobresalga cuentan en las dimensiones. La IATA recuerda que las franquicias cambian según la compañía y que hay que incluir estos elementos al medir. Una maleta que parece caber sin las ruedas puede superar el límite en la puerta.
«Tamaño cabina» no garantiza la aceptación
Una maleta anunciada para cabina está pensada para medidas habituales, pero no se admite automáticamente con cualquier tarifa. La ficha de ALTAIR Original Cabin indica 55 × 37 × 22 cm, con ruedas y asas incluidas. Compara siempre esas cifras con las normas de tu vuelo, sobre todo si el fondo permitido es inferior a 22 cm.
Recuerda el peso y el viaje de vuelta
Pesa la maleta una vez preparada. Deja un pequeño margen si piensas comprar algo durante el viaje. En una escala o en el regreso pueden cambiar tanto la compañía como la tarifa: comprueba cada trayecto por separado.
Cuatro comprobaciones antes de salir
- Confirma cuántos bultos incluye tu billete.
- Mide la maleta con ruedas y asas.
- Pésala cuando termines de prepararla.
- Repite la comprobación para escalas y vuelta.
La información de la IATA sobre equipaje sirve de guía general. Solo tu aerolínea puede confirmar las condiciones de tu billete.


